Esperan derrama económica de hasta 3 mil millones de pesos, por turismo cinegético en Nuevo León
El Impacto económico esperado por la apertura de la temporada de cacería de venado cola blanca en Nuevo León, que inicio el
pasado 15 de noviembre y termina a mediados de febrero del 2025, marca un momento crucial para el desarrollo económico y social de Nuevo León. De acuerdo con la Dirección de Parques y Vida Silvestre del estado, se espera una derrama económica de hasta 3,000 millones de pesos en esta temporada, superando los 800 millones alcanzados el año pasado.
“Estimamos que en la temporada pasada 2023-2024 la derrama económica fue de alrededor de 800 millones de pesos, y estimamos un potencial que pudiéramos tener, si nos seguimos organizando como se demuestra, de hasta 3,000 millones de pesos.» Informo Edgardo Acosta Canales, director Adjunto de la Dirección de Parques y Vida Silvestre de Nuevo León.
Esta actividad turística, legal y sustentable, beneficia directamente a las familias que dependen de los ranchos cinegéticos, quienes no solo participan en la economía local, sino que también contribuyen a la conservación de la vida silvestre. Nuevo León cuenta con 2,427 ranchos registrados, lo que representa el 39% de la superficie del estado bajo planes de manejo, consolidándose como líder en cacería deportiva a nivel nacional.
Entre los beneficios económicos más destacados se encuentra la generación de empleos directos e indirectos en las comunidades rurales. Municipios como China, reconocido por su alta actividad cinegética, han visto un impacto significativo en sus economías. Además, la práctica de la cacería ha permitido a los ranchos diversificar sus actividades, combinando la ganadería con el aprovechamiento de la vida silvestre, logrando así una mayor estabilidad económica para las familias.
Más allá de los beneficios económicos, esta actividad fomenta el arraigo a la tierra, ya que las familias que participan en la cacería deportiva ven en esta práctica una forma de mantener vivo su vínculo con el campo. El aprovechamiento responsable de las especies asegura la conservación de los ecosistemas, fortaleciendo las poblaciones de fauna silvestre en el estado.
«Cuando hay desarrollo económico, también hay desarrollo social. Lo que estamos encontrando es que hay inclusive un arraigo de la gente al campo. En las actividades como la pesca o la cacería, este desarrollo económico de las comunidades va asociado con esta actividad.» Estimo Acosta Canales
Esto destaca cómo la cacería deportiva no solo genera beneficios económicos, sino que también refuerza el vínculo de las familias con su tierra y su entorno rural.
En Nuevo León, la cacería de venado cola blanca no solo es una tradición, sino una estrategia clave para el desarrollo económico rural, contribuyendo al crecimiento de las comunidades y a la preservación de su entorno natural.

