EN PLENO SIGLO XXI, CIEN FAMILIAS DE ESCOBEDO LLEVAN TRES DÍAS SIN AGUA
Tal parece que en pleno siglo XXI, en el “Nuevo Nuevo León” que presume el gobernador Samuel García, todavía hay familias que tienen que esperar una pipa para conseguir algo tan básico como el agua potable.
Son cien familias de la colonia Hacienda San Miguel Palmiras, en Escobedo, que en plena temporada de calor llevan tres días sin el vital líquido, mientras una falta de coordinación entre dependencias estatales mantiene suspendido el servicio.
Y mientras las autoridades, Fomerrey y Agua y Drenaje de Monterrey, discuten requisitos, porcentajes de ocupación y responsabilidades administrativas, hay niños, enfermos y adultos mayores que necesitan agua. La necesidad no puede esperar a que la burocracia se ponga de acuerdo.
Ante esta situación, el Gobierno de Escobedo tuvo que entrar al quite y llevar agua potable mediante pipas para atender la emergencia. José Antonio Quiroga Chapa, encargado del Despacho de la Presidencia Municipal, acudió al lugar para escuchar directamente a los vecinos y aseguró que el apoyo continuará mientras se busca una solución al problema.
Pero las pipas, aunque necesarias para enfrentar la emergencia, no son la solución definitiva. Una pipa puede llevar agua para resolver la necesidad de hoy, pero no sustituye el derecho de una familia a contar con un servicio permanente y digno.

Porque una cosa es atender una emergencia y otra muy distinta es resolver el problema de fondo. Y hoy, cien familias de Escobedo no necesitan solamente una pipa: necesitan que el agua vuelva a llegar a sus casas.
En un estado que presume ser moderno, industrial y de vanguardia, ninguna familia debería tener que esperar a que una pipa llegue para poder contar con el vital líquido.
El “Nuevo Nuevo León” debería comenzar por garantizar algo tan básico como abrir una llave y que salga agua.




