Juárez recupera espacios y mejora la calidad de vida de las familias con retiro de cacharros
Durante años, en muchos hogares se fueron acumulando objetos que dejaron de tener utilidad: llantas, muebles viejos, electrodomésticos, láminas y fierros que terminaron ocupando patios, cocheras y espacios de las viviendas, hasta convertirlos en lugares difíciles de aprovechar y, en algunos casos, en focos de contaminación y riesgo para las familias.
Para ayudar a recuperar esos espacios y mejorar las condiciones de vida en las colonias, el Gobierno de Juárez ha retirado más de dos mil toneladas de cacharros durante los últimos 18 meses, a través de jornadas de limpia y descacharrización realizadas en más de 70 colonias.
Las brigadas de la Secretaría de Servicios Públicos y Medio Ambiente han recorrido sectores como Las Concordias, Hacienda Santa Lucía, Las Quintas Residencial, Los Cometas, Villas de San Juan, Santa Mónica, Colinas de la Morena, Arcadia, Vistas del Río y Real de San José, retirando objetos en desuso y residuos que, además de ocupar espacios, podían convertirse en criaderos de mosquitos y representar riesgos para la salud.
La presidenta municipal, Mónica Oyervides Acosta, destacó que las jornadas continuarán recorriendo las colonias para atender las necesidades de las familias y contribuir a construir un municipio más limpio, ordenado y seguro.
“Vamos a seguir recorriendo las colonias de Juárez porque sabemos que cada jornada de descacharrización hace una diferencia. Queremos un municipio más limpio, ordenado y con mejores espacios para todas y todos”, señaló.
Estas acciones se complementan con jornadas de fumigación que realiza la Secretaría de Desarrollo Social y Humano en distintos sectores, como parte de una estrategia preventiva para reducir la presencia de mosquitos y otros insectos transmisores de enfermedades.
Más allá de las toneladas retiradas, cada jornada representa para las familias la posibilidad de recuperar espacios que durante años permanecieron ocupados por objetos en desuso, mejorar el entorno de sus viviendas y reducir riesgos sanitarios.

La participación de los vecinos también ha sido fundamental. Al sacar de sus hogares aquello que ya no necesitan y contar con un lugar donde depositarlo, las familias y el Gobierno municipal contribuyen juntos a recuperar espacios y construir colonias más limpias y habitables.
Porque detrás de cada tonelada de cacharros que se retira, hay un patio que vuelve a ser un patio, una calle que recupera su imagen y una familia que puede vivir en un entorno más limpio, ordenado y saludable.



