Recupera Guadalupe predio de la antigua REMOSA
- DE SÍMBOLO DEL ABANDONO A ESPACIO PARA LAS FAMILIAS
Durante décadas, el predio que alguna vez albergó a la empresa REMOSA permaneció como una herida abierta en medio de la colonia El Sabino.
Tras el cierre de la fábrica, el inmueble quedó abandonado y, con el paso de los años, se convirtió en un foco de inseguridad e insalubridad para las familias que habitan en los sectores aledaños.
Generaciones de vecinos crecieron viendo aquel espacio deteriorarse, esperando que algún día pudiera recuperarse y volver a tener una utilidad para la comunidad.
Ese momento parece haber llegado.

El Gobierno de Guadalupe, encabezado por el Alcalde Héctor García, logró concretar el comodato del predio, abriendo la puerta a la recuperación de un espacio que durante años permaneció fuera del aprovechamiento de la ciudad.
La intención es transformar lo que durante décadas representó abandono en un punto de servicio, convivencia y desarrollo para las familias del sector.
Como parte de una primera etapa, el inmueble será rehabilitado para albergar una oficina municipal que acerque servicios y atención a los vecinos. Posteriormente, el proyecto contempla la creación de canchas de usos múltiples y espacios destinados al deporte y la convivencia familiar.
“La buena noticia es que ya firmamos el comodato. Lo primero que haremos es derrumbar esas paredes y tratar de habilitar el edificio, que al menos estructuralmente está bien, para poner una oficina municipal”, señaló el Presidente Municipal.

Héctor García solicitó además al Cabildo respaldar el plan de rehabilitación para avanzar en la recuperación integral del inmueble durante los próximos meses.
Más allá de la recuperación física de un edificio, el proyecto representa una oportunidad para cambiar la historia de un espacio que durante años fue asociado con el abandono.
Ahora, el antiguo predio de REMOSA podría comenzar una nueva etapa: dejar atrás décadas de deterioro para convertirse en un lugar útil para quienes durante generaciones han vivido a su alrededor.
Porque recuperar un espacio abandonado no es solamente derrumbar paredes: es devolverle a una comunidad la posibilidad de transformar su entorno.

