EL LEGADO DE GONZALITOS CRECE: LA UANL RECONOCE LA EXCELENCIA MÉDICA
El doctor Óscar Vidal Gutiérrez destacó la evolución de la Facultad de Medicina y el Hospital Universitario, instituciones que hoy reúnen a miles de estudiantes y profesionales de la salud. La Medalla Dr. José Eleuterio González distinguió en su edición 2026 a tres médicos cuyas trayectorias han trascendido las fronteras de Nuevo León.
La historia de la medicina en Nuevo León tiene en el doctor José Eleuterio González, conocido como Gonzalitos, una de sus figuras fundamentales. Su legado no se limita a la fundación de instituciones educativas y hospitalarias: representa una concepción de la medicina basada en el conocimiento, la enseñanza, el humanismo y el compromiso con quienes más necesitan atención.
Ese legado estuvo presente en la decimotercera entrega de la Medalla Dr. José Eleuterio González, que la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) otorgó a tres médicos por sus contribuciones a la atención de la salud, la investigación, la docencia y el servicio a la sociedad.
La ceremonia, realizada en el Teatro Universitario en el marco del Día del Médico, fue presidida por el rector Santos Guzmán López, acompañado por el doctor Óscar Vidal Gutiérrez, director de la Facultad de Medicina y del Hospital Universitario Dr. José Eleuterio González.

Óscar Vidal: crecimiento institucional con vocación humanista
Durante su mensaje, el doctor Óscar Vidal puso énfasis en la transformación que han experimentado la Facultad de Medicina y el Hospital Universitario desde sus orígenes, así como en la responsabilidad de mantener vigente el compromiso social que inspiró la obra de Gonzalitos.
La dimensión de ese crecimiento se refleja en las cifras presentadas por el directivo: de una facultad que inició sus labores con seis catedráticos y 15 alumnos, a una comunidad académica que actualmente cuenta con más de 8 mil 500 estudiantes de pregrado, mil 91 de posgrado y 621 profesores.
Esta evolución representa una expansión de la capacidad formativa de la institución y de su participación en la preparación de nuevas generaciones de médicos y especialistas.
En el ámbito asistencial, Vidal destacó que el Hospital Universitario es una unidad de tercer nivel, con especialidades y equipamiento para atender necesidades médicas de alta complejidad. A ello se suman las actividades de enseñanza e investigación que forman parte de su función universitaria.
El director subrayó que los indicadores académicos, asistenciales y científicos alcanzados por ambas instituciones son resultado de una trayectoria que ha buscado preservar los principios heredados de Gonzalitos.
La relevancia de ese planteamiento radica en que el crecimiento hospitalario no se mide únicamente por la infraestructura o el número de servicios disponibles. También implica formar profesionales, generar conocimiento y sostener una atención médica que responda a las necesidades de la población.
Para Vidal, la historia de la Facultad de Medicina y del Hospital Universitario constituye una responsabilidad que las nuevas generaciones deben asumir y fortalecer, particularmente en lo relacionado con la enseñanza, la investigación y el servicio a la comunidad.

Una distinción que reconoce el conocimiento y el servicio
Instituida formalmente en 2012 por acuerdo del Consejo Universitario, la Medalla Dr. José Eleuterio González reconoce méritos sobresalientes en el campo de la salud y aportaciones que generan beneficios para la sociedad.
La presea también rinde homenaje al médico, filántropo y humanista que impulsó la enseñanza de la medicina en Nuevo León y cuyo nombre identifica tanto a la Facultad de Medicina como al Hospital Universitario de la UANL.
En esta edición, los reconocimientos correspondieron a Dionicio Palacios Ríos, en el ámbito local; Arturo Ramírez Montañana, en el nacional, y Benjamin Aziz Talei, en el internacional.
Durante la ceremonia, el rector Santos Guzmán López destacó que las trayectorias de los galardonados representan una contribución al desarrollo de la medicina y a la formación de nuevas generaciones, además de reflejar la importancia de atender a cada paciente con sensibilidad y dignidad.
La distinción, por tanto, no se limita al reconocimiento individual. También pone de relieve el papel de la educación médica, la investigación científica y la colaboración profesional en el desarrollo de mejores alternativas para la atención de la salud.
Dionicio Palacios Ríos: más de cuatro décadas de docencia e investigación
En el ámbito local, el doctor Dionicio Palacios Ríos fue reconocido por una trayectoria que combina la práctica médica, la formación universitaria y la investigación.
Médico cirujano, anestesiólogo y doctor en Medicina por la UANL, cuenta con más de 40 años ininterrumpidos de docencia universitaria. Desde el año 2000 se desempeña como jefe del Servicio de Anestesiología del Hospital Universitario y es fundador y titular de la Clínica del Dolor y Cuidados Paliativos.
Su trabajo científico comprende más de 180 proyectos de investigación, 80 publicaciones y tres patentes de innovación que recibieron el Premio UANL a la Invención en 2018.
A su trayectoria se suma su participación en el equipo multidisciplinario que realizó el primer trasplante en el Hospital Universitario en 1992, así como en el primer trasplante hepático en Guatemala, en 2007.
Al recibir la medalla, Palacios Ríos expresó su gratitud y compartió el reconocimiento con las personas que lo han acompañado durante su carrera profesional.
Arturo Ramírez Montañana: investigación con impacto internacional
En el ámbito nacional, la distinción fue otorgada al doctor Arturo Ramírez Montañana, egresado de la UANL y formado como cirujano plástico en esta institución y en Duke University.
Su trayectoria combina la práctica quirúrgica con el altruismo médico y la investigación. Ha colaborado con organizaciones como Operation Smile y con el Hospital Universitario en cirugías reconstructivas para menores con labio y paladar hendido, además de participar en programas de reconstrucción para mujeres sobrevivientes de cáncer de mama.
En el terreno científico, es autor de un estudio publicado en 2017 que contribuyó a establecer guías internacionales de seguridad para el injerto de grasa glútea, un procedimiento de cirugía estética que requiere medidas rigurosas para reducir riesgos.
Su liderazgo gremial lo llevó a presidir la International Society of Aesthetic Plastic Surgery (ISAPS) durante el periodo 2024-2026, una organización internacional de referencia en cirugía plástica estética.
Ramírez Montañana señaló que la gratitud ha sido uno de los principios que han acompañado su trayectoria y destacó su interés por devolver a la sociedad parte de lo recibido a través de la formación profesional, el trabajo médico y las campañas de reconstrucción.

Benjamin Aziz Talei: especialización y vocación humanitaria
En el ámbito internacional, la medalla reconoció al doctor Benjamin Aziz Talei, cirujano especializado en procedimientos reconstructivos y estéticos faciales, con formación en instituciones universitarias y hospitalarias de Estados Unidos.
Egresado de la Universidad de California en Los Ángeles y de la Universidad de California en San Diego, realizó su formación de posgrado en cirugía de cabeza y cuello en instituciones vinculadas con Columbia y Cornell, además de especializarse en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center de Nueva York.
Su trabajo clínico y académico se relaciona con técnicas avanzadas de cirugía facial y rejuvenecimiento, entre ellas el levantamiento labial de plano profundo.
A esa actividad suma su participación en misiones de reconstrucción quirúrgica con Operation Smile y en programas de atención a personas afectadas por la violencia doméstica.
Durante su intervención, Talei destacó la experiencia de trabajar con residentes del Hospital Universitario y expresó su reconocimiento a la preparación de los médicos en formación en Monterrey. También manifestó su interés por continuar colaborando con la institución.

Una herencia que se construye todos los días
La entrega de la Medalla Dr. José Eleuterio González reúne tres dimensiones del trabajo médico: la atención directa a los pacientes, la generación de conocimiento y la responsabilidad de compartir la experiencia para formar a otros profesionales.
En las trayectorias de Dionicio Palacios Ríos, Arturo Ramírez Montañana y Benjamin Aziz Talei se encuentran distintas expresiones de esa responsabilidad: décadas de docencia e investigación, aportaciones científicas con repercusión internacional y trabajo reconstructivo en favor de personas en condiciones de vulnerabilidad.
Para la UANL y el Hospital Universitario, la ceremonia también fue una oportunidad para reconocer la evolución de una institución que ha ampliado su capacidad académica y asistencial, sin desvincular su desarrollo de la misión humanista que le dio origen.
A más de un siglo y medio de la fundación de la Facultad de Medicina, el legado de Gonzalitos continúa presente en las aulas, los laboratorios, los quirófanos y los servicios de atención médica. Su permanencia depende no solo de preservar su memoria, sino de renovar, generación tras generación, el compromiso de poner el conocimiento al servicio de la vida.

