Reconoce Monterrey a quienes forman generaciones desde las aulas
La labor de un maestro difícilmente termina cuando concluye una clase. Su trabajo se extiende a las generaciones que pasan por las aulas y a las historias de vida que, de una u otra manera, ayudó a construir.
Con esa idea, el Ayuntamiento de Monterrey entregó el reconocimiento público al magisterio “Miguel F. Martínez” Edición 2026 a 10 docentes por su trayectoria, dedicación y aportación a la educación en el municipio.
En sesión solemne de Cabildo, fueron reconocidos Claudia Guerra Salazar, Elvia Rojas Martínez, Iliana Dolores González Martínez, Esmeralda Guadalupe de León Ipiña, Edith Marlene Rueda González, Olivia Galván Ancira, Carlos Amador Ramos Lumbreras, Silvia Guadalupe Ramírez García, María de la Luz Ramírez Ramos y Arlette Karina Páez de la Cruz.

El grupo reúne distintas etapas de la carrera docente: directivas de Educación Especial, Preescolar, Primaria y Secundaria; maestros frente a grupo y dos docentes jubiladas, cuya trayectoria continúa formando parte de la historia educativa de Monterrey.
El reconocimiento lleva el nombre de Miguel Filomeno Martínez Pérez, educador, ingeniero y músico nacido en Monterrey en 1850, considerado uno de los representantes de la escuela nuevoleonesa junto con Pablo Livas y Serafín Peña.
Durante la ceremonia, el alcalde Adrián de la Garza destacó que los homenajeados representan un ejemplo para las nuevas generaciones de maestras y maestros que diariamente tienen la responsabilidad de formar a niñas, niños y jóvenes.
Más allá del acto protocolario, el reconocimiento pone en el centro una labor que suele desarrollarse lejos de los reflectores: la de quienes, desde un salón de clases o desde la dirección de una escuela, acompañan durante años el aprendizaje y desarrollo de sus alumnos.
En representación de los galardonados, la maestra Arlette Karina Páez de la Cruz agradeció al Cabildo el reconocimiento.
Diez trayectorias distintas recibieron este año una misma distinción: la de haber dedicado parte de su vida a una tarea cuyo resultado no siempre es inmediato, pero que permanece en las generaciones que ayudaron a formar.




