🌮 ¿Un sello será suficiente para proteger nuestra riqueza gastronómica?
El diputado local Jesús Elizondo Salazar propuso crear un Distintivo de Patrimonio Gastronómico y Cultural de Nuevo León, con el fin de reconocer productos emblemáticos como las Glorias de Linares, las Naranjas de Montemorelos, el Machacado de Ciénega de Flores, el pan de Bustamante y el cabrito al horno.
La iniciativa busca posicionar estos sabores como orgullo e identidad del estado. Sin embargo, más allá de un sello, surge la pregunta: ¿no merece Nuevo León dar el paso hacia una denominación de origen que proteja oficialmente estos productos y los proyecte al mundo, tal como ocurre con el tequila o el mezcal?

Porque la riqueza gastronómica de Nuevo León no es solo un tema de turismo; es cultura, historia y economía. Son familias enteras que mantienen vivas estas tradiciones, comunidades que podrían beneficiarse de cadenas de valor y visitantes que buscan experiencias auténticas.
El distintivo sería un primer paso. Pero si queremos que el cabrito, el machacado o las glorias tengan el reconocimiento que merecen, hace falta una visión más amplia: proteger lo nuestro, con nombre y apellido, para que el mundo sepa que estos sabores nacen en Nuevo León.
